Generalmente publico ya sea leyendas, cuentos, mitos de mi tierra. Pero quiero compartir con todos los que por acá pasan algo que llegó a mi bandeja de entrada, enviado por una amiga.

Es mi deseo que les guste y disfruten ya que es de un Alma Grande.



Todo llega a su tiempo...

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida....

MAHATMA (ALMA GRANDE)

 
 Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".

 
MAHATMA GHANDI
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Nuestro comprovinciano siempre ha despertado odios y amores, odios: por sus pensamientos políticos y su pluma tan filosa; amores: por todo lo que construyó en pos de la educación no solo de nuestra Nación sino que de toda Latinoamérica.
Fue y sigue siendo una persona polémica, pero no por ello es de destacar su múltiples logros y su ser multifacético.
Pero quiero rescatar un artículo publicado en el períodico local Diario de Cuyo, la importancia que para él tenía la integración desde la cultura y la educación de Latinoamérica.

Acá el artículo:

BICENTENARIO DE SARMIENTO / LOS ANDES - CHILE

El rescate de la historia


"¿Acaso nadie sabe que acá enseñó y vivió uno de los más grandes educacionistas que vio América?", le dijo la escritora chilena Gabriela Mistral, al presidente de ese país, Pedro Aguirre Cerdá, 90 años después del paso de Sarmiento por Los Andes. La pregunta, con tono de reproche por la falta de memoria, la hizo una mujer que luego fue premio Nobel de Literatura y enseñó en ese pueblo, en un aula con pisos de madera, a pocas cuadras de donde lo hizo Sarmiento.

Quizás Gabriela Mistral fue la primera en darse cuenta de la falta de reconocimiento hacia el sanjuanino. Un reconocimiento que todavía intentan realizar en el pueblo cordillerano. Una deuda pendiente es la colocación de una placa recordatoria en la habitación del edificio de la Gobernación, pero otra es la restauración de la estación del Ferrocarril de Los Andes, donde se encuentra el mural realizado en 1953 por el pintor y muralista chileno, Gregorio de la Fuente. El mural a la Fraternidad Chileno Argentina, está en el salón central de la estación, y tiene una belleza de colores que con los años y la falta de mantenimiento, se están destiñendo. En él aparecen un gaucho y un guaso uniendo ambos países. Entre el rostro de los héroes que pintó De la Fuente, sobresale el de Sarmiento, y un poco más abajo, el de su admiradora Gabriela Mistral.

Hoy, este lugar tiene rotas las ventanas, sus paredes están cubiertas de grafitis y es refugio de vagabundos. La estación ya no recibe figuras de renombre como en sus tiempos de gloria, pero sobran las jaurías de perros abandonados, y algún que otro curioso que se acerca para ver el lugar que funcionó durante 74 años, que fue vital para la comunicación terrestre de Chile y que ahora tiene poco más de cien años de haber sido inaugurado. En 1998 intentaron rescatar el lugar y restauraron el mural. Hasta juntaron firmas para que se declarara Monumento Histórico. Desde entonces, el proyecto de rescate se encuentra estancado.


Mural de la fraternidad Chileno-Argentina, por el pintor chileno De La Fuente


Nota: Sarmiento por problemas políticos se asiló en Chile por segunda vez,  y rumbo a ese país en compañía con su padre talló en la roca de los cerros zondinos la siguiente frase:
"ON NE TUE POINT LES IDÉES", "LAS IDEAS NO SE MATAN"
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Desde Pequeños Soles que todos tengan un feliz día de San Valentín y de la amistad.


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A raíz de éste Manifiesto es que conocí a quién lo escribió por la necesidad que veía y ve a diario en la humanidad, Cornelivs.
Hubo ese 30 de enero de 2009 una gran convocatoria en varios blog del mundo colocando éste manifiesto en cada uno de ellos.
Y como está siempre en mi blog, vuelvo a convocar por la Solidaridad con las palabras de Gandhi que Cornelivs prologa al Manifiesto.



En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”.

Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

"Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.


Ghandi
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Hoy la Argentina ha perdido una grande entre las grandes. Una escritora que escribía para los niños y no tan niños.
Muchas veces recité sus poemas y canté sus canciones. Aún retumban en mi "Manuelita la tortuga", "El reino del revés" entre tantos.
Mi reconocimiento por haber hecho mi infancia más inocente.




La Eñe también es gente

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta la apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. ¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? "La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo.
Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.
   
¡¡¡GRACIAS MARÍA ELENA!!!
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Cuánto tiempo he dejado abandonado a mis amigos, solo pido disculpas pero razones de fuerza mayor han hecho que me aleje un poco. Solo espero que sepan comprenderme.

Y se acercan éstas fechas donde flota en el aire el deseo de que todo y a todos sus sueños se cumplan y lo que está por venir sea mejor.

Hace unos días recibí un mail (no se quién es el autor desgraciadamente) que llenó muy profunda mi alma y calo muy hondo en mi corazón, se los dejo a todos ustedes con mi mayor cariño.

FELICIDADES

 Te deseo ...

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero

frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte
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¿Saben una cosa? Yo ahora me llamo Plaza de Mayo. Plaza es mi nombre y de Mayo mi apellido. Pero no siempre me llamé así. Porque yo he cambiado bastante y también he cambiado de nombres.



    Escuchen. Hace mucho, mucho tiempo, cuando un señor que se llamaba Juan de Garay, y que era vizcaíno, de Vizcaya, llegó por tierra a estos lugares, con hombres, caballos y muchas cosas, dijo que iba a fundar una ciudad y que la ciudad tenía que tener una plaza. Era un caballero, Garay, cómo no iba a tener una plaza la ciudad. Entonces fundó Buenos Aires por segunda vez y me fundó a mí. Sí. A mí. Fundarme quiere decir que Garay buscó un lugar, este lugar, y dijo:

    - Aquí vamos a hacer una plaza.

    Y marcó los limites, y bueno, aparecía yo. Mucho no me acuerdo porque era muy chiquita. Empiezo a acordarme desde más o menos 1650. ¿Saben cómo me llamaba entonces? Me da un poco de risa porque yo era chica, pero me llamaba... Plaza Mayor. Plaza era el nombre y Mayor el apellido. Y un día ...estaba medio dormida al solcito, cuando, de repente, un ruido raro que se acercaba cada vez más me despabiló.

    - ¿Qué pasa? -le pregunté al señor Fuerte - (no tenía nombre y apellido, se llamaba así), que estaba ahí parado, solo, cerca del río, el río de la Plata. Pero el señor Fuerte no podía darse vuelta, y el ruido venía de detrás de él, así que me contestó:

    - No sé... viene del lado del río...

    Entonces yo, que estaba estiradita al sol -para variar- casi me levanté, y miré, y vi, por un lado, el río, furioso, todo encrespado.... ¡Qué miedo! Parecía un león, muchos leones juntos dispuestos a saltar encima de nosotros... y por el otro lado había mucha gente que rezaba y le pedía a Dios que el río se volviera a su cauce, que no se enfureciera más, que no inundara la ciudad. Bueno, al final todo pasó, y el río se quedó tranquilo y sólo dejó agua para los aguateros y para que yo me mirara de vez en cuando, como en un espejo... era bastante fea. Me da un poco de vergüenza decirlo. No era linda como ahora... Era bastante pelada. Tenla alrededor pocas casas, con sombreritos viejos de paja. Los techos son los sombreritos de las casas. Y a veces no se me veía de la tierra que se levantaba. Después siguieron pasando los años y una mañana ¡qué sorpresa! me despierto, miro para el lado del río, y veo un edificio hermoso, que estaba allí plantado, creo que fue más o menos por 1718. Era el nuevo Fuerte y se llamaba Real Fortaleza. Fortaleza era el nombre y Real el apellido. Sólo que el nuevo Fuerte era caprichoso y se puso el nombre al revés. Sigo contando... cada vez había más casas y un día, más o menos a mediados del siglo, me despierta un barullo tremendo. ¡Pero barullo de alegría! ¡Salvas, cañonazos! - ¿Qué pasa? -pregunto yo. Y la Real Fortaleza, medio enojada, me dice: -¿Pero no te acuerdas que hoy es San Martín (de Tours), patrono de la ciudad? ¡Y hay corridas de toros!

    Entonces había corridas de toros. Después no hubo más, no sé qué pasó. Sigo contando. ¡Y veo que también hay una catedral con dos torres y un nuevo Cabildo!  Podría contarles mil cosas: las invasiones inglesas. ¡Qué miedo!, pero cómo les ganamos a los ingleses. ¡Y el 25 de Mayo! ¡Qué alegría!

    ¡Yo vi el Cabildo Abierto! ¡Abierto de veras! Yo entonces me llamaba Plaza de la Victoria y a partir de ese día pasé a llamarme como hoy, Plaza de Mayo.

    Después... siguió pasando el tiempo, y yo, modestia aparte, estaba cada vez más linda. Y un día siento una alegría muy grande, me crece en pleno corazón, blanca y fina, como una oración que sube al cielo, una oración llenita de recuerdos, la Pirámide de Mayo. Justo donde está mi corazón de Plaza, mi corazón lleno de voces de chicos y vuelos de palomas. Y claro, más tarde, por suerte, tiran abajo la fea recova que me atraviesa y delante de mí abren y tienden la alfombra gris de la Avenida de Mayo que me comunica con el resto de la ciudad. Sí... una parienta mía, pero yo soy más importante. Con 1900 el nuevo siglo habla llegado y yo me propuse descansar de tantas fatigas... y ya me ven, aquí estoy...

     La vieja Plaza sonríe y saluda con sus palomas y con las campanas que le presta la Catedral

María Hortensia Lacau
Escritora argentina 

Homenaje de Pequeños Soles por el Bicentenario de la Revolución de Mayo
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Según dicen los tehuelches, hace muchísimo tiempo no había tierra, ni mar, ni sol.....
Solamente existía la densa y húmeda oscuridad de las tinieblas. Y en medio de ella vivía, eterno Kòoch.
Nadie sabe por que, un día Kòoch, que siempre había estado bastado a si mismo, se sintió muy solo y se puso a llorar. Lloro tantas lagrimas, durante tanto tiempo, que contarlos seria imposible. Y con su llanto se formo el mar, el inmenso océano donde la vista se pierde.

Cuando Kòoch se dio cuenta de que el agua crecía y que estaba a punto de cubrirlo todo, dejo de llorar y suspiro. Y ese suspiro tan hondo fue el primer viento, que empezó a soplar constantemente, abriendose paso entre la niebla y agitando el mar.

Algunos dicen que fue así, por los empujones del viento, que la niebla se disipo y apareció la luz, pero otros opinan que fue Kòoch el inventor de la claridad. Cuentan que, en medio del agua y envuelto en la oscuridad, deseo contemplar el extraño mundo que la rodeaba. Se alejo un poco a través del negro espacio y, como no podía ver con nitidez, levanto el brazo y con su gesto hizo un enorme tajo en las tinieblas. Dicen también que el giro de su mano origino una chispa, y que esa chispa se convirtió en el sol.

Xàleshen, como llamaban los tehuelches al gran astro, se levanto sobre el mar e ilumino ese paisaje magnifico: la inmensa superficie ondulada por el viento, cuyo soplo retorcía cada ola hasta verla deshacerse bajo su tocado de espuma.

El sol formo las nubes, que de allí en mas se pusieron a vagar, incansables, por el cielo matizando el agua con su sombra, pintándola con grandes manchones oscuros. Y el viento las empujaba a su gusto, a veces suavemente y a veces en forma tan violenta que las hacia chocar entre si. Entonces las nubes se quejaban con truenos retumbantes y amenazaban con el brillo castigador de los relámpagos.

Luego Kòoch se dedico a su obra maestra. Primero hizo surgir del agua una isla muy grande, y luego dispuso allí los animales, los pájaros, los insectos y los peces. Y el viento, el sol y las nubes encontraron tan hermosa la obra de Kòoch que se pusieron de acuerdo para hacerla perdurar: el sol iluminaba y calentaba la tierra, las nubes dejaban caer la lluvia bienhechora, el viento se moderaba para dejar crecer los pastos... la vida era dulce en la pacífica isla de Kòoch. Entonces el creador, satisfecho, se alejo cruzando el mar. A su paso hizo surgir otra tierra cercana y se marcho rumbo al horizonte, de donde nunca mas volvió.

Y así hubieran seguido las cosas en la isla de no ser por el nacimiento de los gigantes, los hijos de Tons, la Oscuridad. Un día, uno de ellos, llamado Nòshtex, rapto a la nube Teo y la encerró en su caverna.
Sus hermanas buscaron a la desaparecida a lo largo y a lo ancho del cielo, pero nadie la había visto.

Entonces, furiosas, provocaron una gran tormenta. El agua corrió sin parar, desde lo alto de las montañas, arrastrándolas rocas, inundando las cuevas de los animalitos, destruyendo los nidos, arrasando la tierra en una inmensa protesta... Después de tres días y tres noches Xàleshen quiso saber el motivo de tanto enojo y apareció entre las nubes. Enterado de lo sucedido, esa tarde, al retirarse detrás de la línea donde se junta el cielo con el mar, le contó a Kòoch las novedades, y Kòoch le contesto:

-Te prometo que, quien quiera que haya raptado a Teo, será castigado. Si ella espera un hijo, ese será mas poderoso que su padre.
A la mañana siguiente, apenas asomado el sol comunico la profecía a las nubes agolpadas en el horizonte y estas, enseguida, se lo contaron a Xòchem, el viento que corrió hacia la isla y difundió la noticia aquí y allá, anunciándola a quien quisiera oírla. Y el chingolo se lo contó al guanaco, el guanaco al ñandú, el ñandú a zorrino, el zorrino a la liebre, al armadillo, al puma... Después Xòchem soplo el mensaje en las puertas de las cavernas de los gigantes, para que no quedara nadie sin enterarse.

Así escucho Nòshtex las palabras de Kòoch, y tubo miedo de su pequeño enemigo, que ya vivía en el vientre de Teo. “ Voy a matarlos ”, pensó, “ voy a matarlos y a comérmelos a los dos”. Golpeo salvajemente a Teo mientras dormía, arranco al niño de sus entrañas y, sin mirar a su hijo abandonado en el suelo de la caverna, la despedazo.

Pero alguien mas, adentro de la cueva, había escuchado a Xòchem. Era Terr-Werr, una tuco-tuco que vivía en su casa subterránea excavada en el fondo de la gruta. Dicen que fue ella la que salvo al bebe, la que, sigilosamente, en el mismo momento en que el monstruo levantaba a su hijo para devorarlo, le mordió el dedo del pie con todas sus fuerzas, la que escondió al niño debajo de la tierra antes de que el gigante pudiera reaccionar...

Sin embargo, el refugio era demasiado precario. Nòshtex cruzaba la caverna haciéndola temblar con sus pasos de gigante, recorría la isla buscando al cachorrito que apenas había visto, a ese hijo que en cuanto creciera iba a traicionarlo.

Entonces Terr-Werr pidió ayuda al resto de los animales: ¿ Dónde esconder al bebe?, ¿ Cómo ponerlo a salvo del gigante?

Cuentan que todos los animales hicieron una asamblea para discutir el asunto. Que Kìuz, el chorlo, era el único conocedor de la otra tierra que, mas allá del mar, había creado Kòoch antes de recluirse en el horizonte, y que propuso enviar allí al niñito. Así comenzaron los preparativos para la fuga secreta.
Una madrugada, cuando el hijo de Teo y el gigante estuvo listo para partir, Terr-Werr lo llevo hasta las inmediaciones de una laguna y lo escondió entre los juncos. Desde allí llamo a Kìken, el chingolo, para que a su vez le transmitiera el mensaje: Todos los animales fueron convocados para escoltar al niño. Algunos, como el puma, se negaron. Otros, como el ñandú y el flamenco, llegaron demasiado tarde. El zorrino iba tan contento al encuentro de la criatura que, interceptado por el gigante, no supo guardar el secreto. Así enterado, Nòshtex se dirigió a grandes pasos hacia la laguna, pero el pecho-colorado, instruido por Terr-Werr, lo distrajo con su canto. Por eso no llego a tiempo para ver como el cisne se acerco al niño nadando majestuosamente y lo coloco sobre su lomo, ni como carreteó luego para levantar vuelo. Solo alcanzo a distinguir en el cielo un pájaro blanco que, con su largo cuello estirado y las alas desplegadas, volaba delicadamente hacia el oeste. Así, en su colchoncito de plumas, se alejaba el protegido de Kòoch hacia la tierra salvadora de la Patagonia.

FUENTE: Leyendas de la Patagonia, Editorial Planeta.
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ANIVERSARIO DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD
En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”. “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”. "Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”. Ghandi

Soles que me siguen