A dos amigos se aparece un oso:
el uno, muy medroso, en las ramas de un árbol se asegura;
el otro, abandonado a la ventura, se finge muerto repentinamente.
 
El oso se le acerca lentamente: mas como este animal, según se cuenta,
de cadáveres nunca se alimenta, sin ofenderlo lo registra y toca,
huélele las narices y la boca; no le siente el aliento ni el menor movimiento;
y así, se fue diciendo sin recelo:
 
"¡Éste tan muerto está como mi abuelo!"
 
Entonces el cobarde, de su gran amistad haciendo alarde,
del árbol se desprende muy ligero, corre, llega y abraza al compañero,
pondera la fortuna  de haberle hallado sin lesión alguna, y al fin le dice:
"¿Sabes que he notado que el oso te decía algún recado?
¿Qué pudo ser?"

"Diréte lo que ha sido:
 
Estas dos palabritas al oído:
 
Aparta tu amistad de la persona que si te ve en el riesgo te abandona"
Samaniego

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ANIVERSARIO DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD
En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”. “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”. "Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”. Ghandi

Soles que me siguen